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Disaster Plan

Prepárate para la próxima vez que ocurra una catástrofe

Los californianos están muy familiarizados con los desastres naturales. Los incendios forestales, las inundaciones, las avalanchas y los terremotos forman parte de la vida cotidiana en California.

La Agencia Federal de Gestión de Emergencias posiciona a California como el segundo estado más propenso a las catástrofes después de Texas, con 336 grandes catástrofes entre 1953 y 2020. Esto incluye los incendios forestales de 2020 que quemaron más de 4 millones de hectáreas.

Todos necesitan tener un plan a seguir en caso de emergencias. En algunas situaciones — como los incendios forestales, inundaciones y tormentas — se tiene algo de tiempo para prepararse, mientras que otras catástrofes, como los terremotos, pueden ocurrir sin previo aviso.

Aquí hay algunas maneras de estar preparado(a).

Preparando Medicamentos de Emergencia

Botiquines de primeros auxilios

Todos los hogares deberían tener uno. Si no es así en tu caso, empieza a prepararlo. Puedes comprar algunos kits premontados. También puedes comprar por pieza lo que necesitas. Independientemente de cómo lo hagas, recuerda que es para emergencias; trata de no usar su contenido a menos que haya una emergencia, de otro modo, podrías no encontrar lo que necesitas cuando ocurra un desastre.

Lo básico debería incluir:
 

  • Dos pares de guantes esterilizados
  • Vendajes esterilizados
  • Jabón y toallitas antibióticas para desinfección
  • Pomada antibiótica para prevenir infecciones
  • Vendas de diferentes tamaños
  • Producto para limpiar los ojos
  • Termómetro
  • Cuentagotas para medicamentos
  • Libros de primeros auxilios
  • Analgésicos, antiácidos, antidiarreicos, laxantes u otros medicamentos de venta libre
Preparando Agua de Emergencia

Preparación para un terremoto

El mejor momento de prepararnos para cualquier desastre es antes de que ocurra. Es mejor prepararse con tiempo, especialmente si se trata de terremotos, dado su carácter impredecible. Parte de esas preparaciones debería incluir un plan de comunicación. Asegúrate de que tienes un contacto fuera del estado al que puedes avisar. También debes planificar dónde reunirte si te separas de tu familia.

Además de un kit de primeros auxilios, tu botiquín debe tener un galón de agua por persona, alimentos no perecederos para varios días, una linterna, un extintor y un silbato.

Comprar todos estos elementos de una sola vez podría ser costoso, así que trata de irlos comprando con el tiempo y de ponerlos en una bolsa duradera o en un contenedor de plástico de fácil acceso.

Si te encuentras en medio de un terremoto, deberías:
 

  • Detenerte si estás conduciendo, y poner el freno de mano.
  • Si estás en la cama, ponte boca abajo y cúbrete el cuello y la cabeza con una almohada.
  • Si te encuentras al aire libre, permanece allí y aléjate de los edificios.
  • Si estás en interiores, asegúrate de evitar las puertas y no corras al exterior. Métete debajo de una mesa si es posible.
Paquete de Emergencia

Más artículos de emergencia imprescindibles

Tener artículos de emergencia en tu casa es bueno, pero reunirlos en un kit es mucho mejor. Pon los artículos en bolsas de plástico herméticas y coloca esas bolsas en un contenedor de almacenamiento o bolsa de lona.

Un desastre natural puede dejarte sin luz eléctrica, agua o servicio telefónico. Necesitarás ser autosuficiente por varios días. Así que, ten a la mano lo siguiente:
 

  • Agua — al menos tres galones por persona
  • Comida — tres días de barras energéticas no perecederas, fruta en lata, jugos en lata y bocadillos reconfortantes
  • Dosis extra de medicamentos que tu familia usualmente necesita
  • Radio de pilas o manivela
  • Una radio meteorológica con alertas de sonido
  • Linternas
  • Botiquín de primeros auxilios
  • Pilas de repuesto
  • Silbato
  • Cubrebocas contra el polvo
  • Láminas de plástico y cinta adhesiva
  • Toallitas húmedas, bolsas de basura, lazos de plástico y productos de higiene
  • Llave inglesa o alicates para desconectar los servicios públicos
  • Abrelatas manual
  • Mapas locales
  • Cargadores portátiles para celulares y baterías de reserva

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Kit de primeros auxilios

Que no te sorprendan desprevenido: lo que va en un kit de emergencia

A los californianos no nos sorprenden las emergencias. Existen muchos motivos por los cuales hay que planear con anticipación, Desde terremotos hasta incendios forestales, inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.. La preparación de un kit para emergencias es una excelente manera de estar preparados en caso de desastres. Sigue las sugerencias que aparecen a continuación, para que tú y tu familia estén preparados.

Botiquín de primeros auxilios

Kit de primeros auxilios

El primer componente de cualquier buen kit para emergencias es un botiquín de primeros auxilios, que puede ayudar a tratar cortadas, rasguños, astillas u otras lesiones mínimas. Muchos kits vienen con una variedad de vendajes, gasas esterilizadas, gotas para los ojos, pinzas, guantes, toallitas antisépticas y ungüentos de desinfección como Neosporin. Puedes comprar un botiquín de primeros auxilios ya completo en tu farmacia más cercana o por internet o, si prefieres, puedes comprar los artículos de forma individual.

Agua

Botellas de agua

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) recomienda que las familias conserven al menos un galón de agua por persona por día, durante un mínimo de tres días. Eso significa que una familia de cuatro debería tener doce galones guardados. Además de ayudar con la hidratación de las personas, el agua se puede utilizar para las necesidades de aseo.

Alimentos enlatados y abrelatas

Diferentes alimentos enlatados

También es importante conservar un suministro de alimentos no perecederos para tres días. Se recomiendan carnes, verduras y frutas enlatadas, así como barras de granola o mantequilla de maní. Asegúrate también de tener un abrelatas manual (no eléctrico), ya que puede ser que no tengas electricidad. Recuerda revisar tu kit para emergencias una vez al año y reemplazar cualquier producto vencido.

Linterna y baterías

Linterna encendida

En caso de un apagón, una linterna te ayudará a ti y a tu familia a navegar el área de manera segura. También puedes usarla para alertar a los rescatistas sobre tu ubicación. Considera empacar una linterna por adulto y asegúrate de también incluir las baterías.

Mascarilla contra el polvo

Cubrebocas

FEMA sugiere que al menos se tenga una mascarilla antipolvo por cada miembro de la familia. Estas máscaras ayudarán a filtrar el aire contaminado en caso de desastres como incendios forestales o terremotos. Mantener el humo, la ceniza u otras partículas peligrosas fuera de los pulmones es extremadamente importante para tu salud a largo plazo.

Medicamentos

Medicamentos

Si tú o un ser querido padece una enfermedad que requiere medicamentos recetados, inyecciones o “epi-pens” (dosis autoinyectables), es esencial reservar una pequeña cantidad en tu kit de emergencias. En Estados Unidos, la Cruz Roja recomienda guardar por lo menos siete días de medicamentos. Los analgésicos de venta sin receta como aspirina o Tylenol también serán útiles.

Herramienta multiusos

Herramienta multiusos

Una herramienta multiusos es otra inversión que vale la pena para tu kit de emergencias. Los alicates, por ejemplo, pueden usarse para apagar los servicios públicos antes de que salgas de tu hogar. Muchas de estas herramientas también tienen componentes esenciales como abrelatas y destornilladores. Lo mejor de todo es que estas herramientas ocupan menos espacio en comparación con el tener que empacar todos los componentes por separado.

Cargadores adicionales

Celular cargándose con cargador portátil

Un cargador adicional definitivamente será útil durante una emergencia. Agrega un cargador por cada adulto que tenga un teléfono celular. Asegúrate de actualizar los cargadores en la medida que cambias de dispositivos.

Cobijas

Mantas roja y verde dobladas

La Cruz Roja recomienda que se utilicen de una a dos cobijas cálidas y duraderas como protección contra la exposición al exterior. También puedes usar cobijas resistentes y cinta adhesiva para ductos, y así construir un refugio improvisado.

Silbato

Silbato plateado

Los silbatos son una forma fácil y efectiva de alertar a los rescatistas sobre tu ubicación. Debido a que son tan pequeños, agregar varios silbatos a tu kit de emergencias es una tarea fácil.

Consejos para el mantenimiento del kit

Una vez que hayas terminado de armar tu kit de emergencias, recuerda:
 

  • Mantener tu kit en un lugar fresco y seco. Esto ayudará a que los productos enlatados se conserven en buena condición.
  • Verificar las fechas de vencimiento de los alimentos y medicamentos cada seis meses.
  • Revisar los suministros cada año. ¿Aumentó tu familia? ¿Cambiaron sus necesidades? El ajustar tus suministros regularmente te ayudará a estar listo para cualquier cosa.

Tu lista de verificación para las emergencias, cortesía de AltaMed

Cuando ocurra un desastre queremos que estés bien preparado. Imprime la siguiente lista de verificación y úsala para preparar tu kit de emergencias. Esperamos que nada suceda, pero en caso de una emergencia, nunca podrás estar lo suficientemente preparado.

Lista de verificación para el kit de emergencias de AltaMed
 

  • Baterías
  • Cobijas
  • Alimentos enlatados
  • Abrelatas
  • Cinta adhesiva para ductos
  • Mascarilla contra el polvo
  • Cargadores de teléfono adicionales
  • Botiquín de primeros auxilios
  • Linterna
  • Agua
  • Medicamentos
  • Herramienta multiusos
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Salud mental

Tips para mantener una buena salud mental en tiempos difíciles

La gente lleva más de 20 meses luchando para hacerle frente al miedo, la pena y la ansiedad. El estrés se ha convertido en la “nueva normalidad”.

Este último año estuvimos preparándonos para pasar nuestras vacaciones lejos de nuestros seres queridos, ya que el aislamiento fue la norma a seguir durante el primer año de la pandemia. Ahora tenemos vacunas que nos han proporcionado mayor libertad para reunirnos. Sin embargo, la desinformación y las disputas políticas han agravado la situación. Siendo así, el COVID-19 se trata de algo más para añadir a nuestra ansiedad.

Es importante que reconozcamos nuestro estrés y lo afrontemos de forma saludable. Tal como es importante vacunarse y tomar las precauciones necesarias para ponerle fin a esta pandemia, también lo es abordar cualquier problema de salud mental y cambiar los comportamientos que puedan habernos llevado a la depresión.

Definiendo la enfermedad mental

El término enfermedad mental se usa para describir una serie de condiciones que varían de leves a moderadas o graves, y que son tan comunes que, solo en 2019, era extremadamente común que afectaran a uno de cada cinco estadounidenses. Esta es la cifra disponible más reciente, pero probablemente sea mucho más alta desde el comienzo de la pandemia.

Las enfermedades mentales se dividen en dos categorías: trastorno mental (AMI) y trastorno mental severo (SMI). La primera puede ser literalmente cualquier condición mental que afecte tu ánimo, tu comportamiento o tu forma de pensar. Aquí se incluye la depresión, los trastornos alimenticios y de ansiedad, y los comportamientos adictivos. Las SMI son similares, pero afectan drásticamente la habilidad de una persona de funcionar con normalidad.

Mujer con mascarilla pensando

Empeorando las cosas

En los últimos 20 meses, la pandemia no ha hecho sino incrementar los problemas de salud mental. Como criaturas de costumbres, nos vimos abocados a perder la rutina, la fiabilidad y la estabilidad de nuestra vida cotidiana cuando empezó la pandemia.

El aislamiento forzado, la avalancha de malas noticias y la pérdida de empleos, ingresos y vidas eran casi como algo sacado de una película distópica. El estrés se convirtió en nuestra nueva normalidad. De no ser tratado, puede causar:
 

  • Cambios en el apetito, la energía, los deseos y los intereses
  • Dificultades para concentrarse y tomar decisiones
  • Dificultades para dormir
  • Sentimientos de enojo, miedo, frustración, tristeza y preocupación
  • Reacciones físicas como: dolores de cabeza y de cuerpo, problemas estomacales y sarpullidos
  • Empeoramiento de los problemas de salud crónicos
  • Aumento del consumo de tabaco, alcohol y otras sustancias
Terapeuta toma notas del paciente

Reconociendo que necesitas ayuda

Muchos de nosotros hemos sido educados para ignorar estos sentimientos. Nos enseñan a luchar, a mantener la cabeza alta o a superarlo.

No funciona de esa manera. Es importante reconocer que puedes necesitar ayuda para superar un obstáculo de salud mental. Y eso está bien. Sin embargo, demasiadas personas no reciben la atención que necesitan debido al estigma que rodea a las enfermedades mentales y a su tratamiento.

Estos problemas pueden llevar a discriminación en el trabajo, la escuela o las actividades sociales. La familia, los amigos y los compañeros de trabajo no entienden del todo lo que está pasando. Puede que empieces a pensar que no lo superarás o que comiences a definirte según tus sentimientos. Pero nunca deberías dejar que ese estigma te impida buscar tratamiento.

Pareja adulta preocupados sentados en el sofá

Dejando atrás el estigma

El estigma se puede superar. Al igual que no debes enfrentarte solo a una enfermedad mental, debes hacer uso de recursos que te ayuden a superar el estigma. Por ejemplo:
 

  • Busca tratamiento. Con terapia puedes identificar lo que está mal y encontrar soluciones para reducir los síntomas que están afectando tu vida.
  • No te avergüences. No eres débil. Las personas suelen necesitar ayuda cuando se trata de salud mental. Conectar con otros puede ayudarte a mejorar tu autoestima y a superar la autocrítica destructiva.
  • No te aísles. Es importante que te apoyes de gente en la que confías. Podría ser difícil encontrar a alguien así, pero ten por seguro que hay personas cariñosas y compasivas que han pasado por luchas similares. Pueden ofrecerte apoyo si les das tu confianza.
  • No te identifiques con tu enfermedad. Tienes un padecimiento. NO eres tu enfermedad. Podrás tener trastorno bipolar o esquizofrenia, mas no eres una persona bipolar o esquizofrénica.
  • Únete a un grupo de apoyo. Puedes hablar con un médico o un consejero para encontrar programas locales o grupos de Internet que puedan educar a las personas sobre tu afección. Esto te ofrece apoyo y ayuda a educar a otros.
  • Busca ayuda en la escuela. Si tu hijo está lidiando con problemas de salud mental, es ilegal que la escuela no ponga de su parte para ayudarlo a adaptarse. Los educadores de todos los niveles, desde la primaria hasta la universidad, deben hacer los ajustes necesarios para los niños de la mejor forma que puedan. No hacerlo puede dar lugar a sanciones civiles o penales.
  • Habla. Prestar tu voz para luchar contra el estigma hacia las enfermedades mentales aumentará tu confianza y la confianza de los demás.

Ayuda para la mente y el cuerpo

Es natural sentir preocupación, tristeza y soledad de vez en cuando. Pero si estos sentimientos empiezan a interferir con tu capacidad para llevar a cabo tus actividades diarias o empiezan a hacerte sentir mal físicamente, puede ser el momento de pedir ayuda. Para obtener más información sobre los servicios de salud del comportamiento de AltaMed, llama al (855) 425-1777.

Si tienes pensamientos suicidas o sientes que podrías hacerte daño a ti mismo o a otros, llama a la Línea Nacional de Prevención del Suicidio al (800) 273-8255.

Prepárate para la próxima vez que ocurra una catástrofe