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Cálculos Renales

Lo que debes saber sobre los cálculos renales y biliares

Todos hemos oído una y otra vez lo importante que es alimentarnos adecuadamente. Mantener nuestro cuerpo libre de piedras del riñón y de la vesícula es otro ejemplo del por qué una dieta sana es tan importante.

Tanto los cálculos renales como los biliares pueden crecer en órganos que funcionan como filtros para el cuerpo. Esto pasa cuando nuestros riñones o nuestra vesícula deben trabajar duro para procesar grandes cantidades de sal, azúcar y proteínas con muy poca cantidad de agua.

Vamos a aprender las diferencias entre cada tipo de "piedra” y cómo disminuir sus riesgos.

Definición de cálculos renales

Los cálculos renales son cristales conformados por químicos que se encuentran en la orina. Se forman cuando los riñones no filtran los residuos adecuadamente, por lo que hay más residuos que líquido en la orina. Los cristales atraen otros elementos que suelen ser eliminados del cuerpo con la micción. La piedra puede permanecer en el riñón o viajar por el tracto urinario hasta la uretra, lo cual puede ser increíblemente doloroso.

Las piedras que no dejan el cuerpo pueden provocar una acumulación de orina en el riñón, el uréter, la vejiga o la uretra. La Fundación Nacional del Riñón estima que una de cada 10 personas tendrá piedras en el riñón durante su vida. Además, más de medio millón de personas acuden a urgencias por problemas de cálculos renales.

Cálculos Renales

Tipos de cálculos renales

Existen cuatro tipos, conocerlos puede ayudarte a saber cómo reducir el riesgo de desarrollar piedras en el futuro. Intenta almacenar en casa cualquier cálculo renal que hayas expulsado y llévalo con tu doctor para que lo analice.

  • Piedras de calcio — Estas son las más comunes, están formadas de oxalato, una sustancia fabricada diariamente por el hígado que se puede absorber de ciertas frutas, vegetales, nueces y chocolates con alto contenido de oxalato.
  • Piedras de estruvita — Estas aparecen en respuesta a infecciones del tracto urinario. Crecen rápidamente y pueden llegar a ser muy grandes sin previo aviso.
  • Piedras de ácido úrico — Se forman en personas con una pérdida excesiva de líquidos debido a la diarrea crónica o a la malabsorción, en aquellas con dietas altas en proteínas y en aquellas que padecen diabetes.
  • Cálculos de cistina — Esto es genético y se forma en personas con un trastorno hereditario llamado cistinuria, el cual hace que los riñones excreten demasiada cantidad de un determinado aminoácido.

Consulta Medica

Cuándo ver a un medico

Los síntomas pueden incluir dolor en el costado, la espalda o debajo de las costillas, además de dificultad para orinar, o bien, orinar en pequeñas cantidades. Hay que acudir al doctor cuando:

  • El dolor en la espalda y en los costados es extremo y no desaparece
  • Hay sangre en la orina
  • Hay fiebre y escalofríos
  • Se presenta vómito
  • La orina huele mal o tiene un aspecto turbio
  • Arde al orinar

Muchas piedras pequeñas pueden removerse tomando grandes cantidades de agua. También hay medicamentos que ayudan a aflojar los músculos del uréter para facilitar su expulsión. Los cálculos más grandes pueden requerir el uso de sondas de sonido para romperlos, o incluso una cirugía.

Toma Agua

Reduciendo el riesgo

Los cálculos renales son más comunes en personas blancas no hispanas, sin embargo, cualquiera puede desarrollar piedras en los riñones. Eres más propenso(a) a desarrollarlas si las has tenido antes o si alguien de tu familia inmediata las padece.

Puedes disminuir los riesgos haciendo lo siguiente:

  • Bebiendo de 64 a 72 onzas de agua al día, a menos que te lo impida una enfermedad del riñón
  • Disminuyendo tu ingesta de proteína, azúcar y sal
  • Manteniendo un peso saludable

Dolor de Estomago

Definición de cálculos biliares

Una vez más, estamos hablando de material orgánico que se endurece en objetos parecidos a piedras. Esta vez ocurre en la vesícula biliar, y se produce cuando la bilis allí almacenada se endurece.

Síntomas de los cálculos biliares

La mayoría de los cálculos biliares no presentan síntomas. Los síntomas no empiezan a aparecer hasta que los cálculos son lo suficientemente grandes como para bloquear los conductos biliares. Entonces los enfermos empiezan a sentir "ataques". Los síntomas incluyen:

  • Hinchazón abdominal
  • Eructos o gases
  • Indigestión
  • Náusea
  • Dolor entre los omóplatos
  • Dolor en el hombro derecho
  • Cierta intolerancia a la comida grasosa
  • Dolor constante e intenso en el abdomen que aumenta rápidamente
  • Vómitos

Es tiempo de ver a un doctor cuando, además de estos síntomas, se experimenta:

  • Escalofríos
  • Heces de color arcilla
  • Fiebre
  • Sudoración
  • Ojos o piel amarillenta

Mujer Corriendo

Riesgos de los cálculos biliares

Los cálculos biliares son extremadamente comunes, afectan a cerca de 25 millones de personas. Cada año se diagnostica a casi un millón de personas, y alrededor de una cuarta parte de ellas necesita tratamiento, normalmente con cirugía para extirpar la vesícula biliar.

Algunos factores de riesgo asociados a los cálculos biliares se pueden prevenir, pero hay muchos otros que no. Entre estos, se incluye:

  • Una familia con historial de cálculos biliares
  • Ser del sexo femenino
  • Tener más de 40 años
  • Ser hispano o mexicano
  • Tener sobrepeso u obesidad
  • La diabetes
  • Padecer un desorden sanguíneo como la anemia de células falciformes o la leucemia
  • Enfermedades del hígado
  • El embarazo
  • Tomar medicamentos que contienen estrógeno

Mantener un peso saludable te ayudará a reducir el riesgo de desarrollar piedras en la vesícula. Si necesitas perder peso, no lo hagas rápidamente. Esto solo aumentará el riesgo. No te saltes comidas y ve lentamente con tu pérdida de peso. Comer más alimentos ricos en fibra también te puede ayudar.

Ayudando a mantenerte saludable

AltaMed está aquí para ayudarte a tomar control de tu bienestar con programas de salud y vida sana, como STOMP – El programa de ejercicio y salud familiar; grupos de apoyo para la diabetes y su prevención; programas de estilo de vida para un corazón sano, programas de consulta con un dietista, y mucho más.

Llama al (888) 499-9303 para más información o para inscribirte con nosotros.

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Doctor

Los riñones: súper máquinas para limpiar la sangre

¿Sabía usted que hay más probabilidades de que una mujer done un riñón a que reciba uno?

El día 8 de marzo conmemoramos a la mujer y sus contribuciones por medio del Día Internacional de la Mujer. En este día es oportuno reflexionar acerca de los problemas de salud clave que afectan la salud de la mujer a nivel global.

Según el Institute for Health Metrics and Evaluation, la insuficiencia renal crónica afecta aproximadamente a 195 millones de mujeres en todo el mundo y actualmente constituye la octava causa de muerte en mujeres, con 600,000 muertes cada año. Este año, el Día Mundial del Riñón también se celebrará el 8 de marzo, con el fin de aumentar la concientización y la educación acerca de la insuficiencia renal en las mujeres y las niñas en todas partes del mundo.

Aunque sus riñones pueden ser tan solo del tamaño de su puño, son súper máquinas para limpiar la sangre. Además de eliminar toxinas y exceso de agua de la sangre, los riñones también controlan la presión arterial, producen glóbulos rojos, mantienen sanos nuestros huesos, controlan el equilibrio químico del organismo y producen la orina.

Durante las etapas iniciales de insuficiencia renal crónica, por lo general no se presentan síntomas y se puede perder hasta el 90 por ciento de la función renal sin que nos demos cuenta. Aunque no puede revertirse, esta enfermedad sí puede retardarse e incluso detenerse con la dieta adecuada y medicamentos.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), usted puede ayudar a prevenir la insuficiencia renal crónica:
 

  • Permaneciendo activo,
  • Manteniendose dentro de los límites ideales de azúcar en la sangre y colesterol,
  • Comiendo más frutas y vegetales,
  • Monitoreando y controlando su presión arterial; consulte con su doctor acerca de los medicamentos y otras maneras de bajar su presión arterial si es alta.

Hable con su proveedor de atención primaria acerca de sus factores de riesgo individuales, y si debe o no hacerse pruebas de detección. Usted y su salud son importantes.

Fuente: Chronic Kidney Disease, Gender, and Access to Care: A Global Perspective: aquí.

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Fruta

Cómete el arcoíris

Los alimentos coloridos no solo son atractivos, sino que además ofrecen muchos beneficios para la salud.

Moras coloridas

Alimentos de color rojo, azul y morado:
 

  • Pueden reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, accidente cerebrovascular, cáncer, infecciones del tracto urinario y pérdida de memoria.
  • Estos alimentos contienen potasio, vitaminas A y C, y folato.
  • Se conocen por poseer propiedades antiinflamatorias que ayudan a proteger el organismo del daño celular y a mantener sanos los sistemas cardiovascular, sanguíneo, articular e inmunitario.
  • Dentro de estos alimentos, se incluyen: tomates, granadas, frutos del bosque, sandía, repollo, remolacha, berenjena, uvas, pasas de uva, cerezas, frijoles y pimiento rojo.
Puñado de limones

Alimentos de color naranja y amarillo:
 

  • Pueden mejorar la función inmunitaria y reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, problemas de vista y cáncer.
  • Estos alimentos contienen folato, potasio, bromo, vitaminas A y C, hierro y calcio.
  • Se conocen por eliminar las toxinas y mantener saludables los ojos, dientes y huesos.
  • Entre ellos, se incluyen: zanahorias, limones amarillos, naranjas, elote, duraznos, nectarinas, mangos, calabacines, piñas, pimientos, melones y camotes.
Verduras y frutas verdes

Alimentos de color verde:
 

  • Pueden reducir el riesgo de desarrollar cáncer o problemas de la vista.
  • Estos alimentos contienen folato y vitaminas A, C y K.
  • Se conocen por su capacidad de combatir radicales libres, prevenir la aparición de coágulos sanguíneos y regular el nivel de azúcar en sangre.
  • Entre ellos, se incluyen: verduras de hojas verdes, como col rizada, espinaca, rúcula, manzanas verdes, limones verdes, kiwis, aguacates, pepinos, espárragos, ejotes, uvas y brócoli.
Manojo de ajos

Alimentos de color blanco:
 

  • Pueden reducir el riesgo de padecer un accidente cerebrovascular, presión sanguínea alta, colesterol alto, enfermedades cardíacas y cáncer, por ejemplo, cáncer colorrectal.
  • Estos alimentos contienen potasio, folato, niacina, riboflavina y vitamina C.
  • Se conocen por su capacidad de aportar fibras fundamentales y proteger los sistemas inmunitario y circulatorio.
  • Entre ellos, se incluyen: peras, bananas, coliflor, hongos, jengibre, dátiles, papas, ajo, cebolla, frijoles de carilla y nectarinas blancas.

Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, todos deberíamos comer a diario entre cinco y nueve porciones de frutas y verduras de distintos colores. Entonces, no esperes más: convierte tu plato en un arcoíris de frutas y verduras.

Lo que debes saber sobre los cálculos renales y biliares