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Cerebro
Salud para adultos mayores

Las apoplejías pueden ser devastadoras pero completamente prevenibles

El cerebro es un órgano increíblemente complejo que controla nuestro movimiento, habla, memorias y, esencialmente, nos hace quienes somos. Si algo interrumpe el flujo sanguíneo en tan sólo uno de los vasos que cruzan nuestro cerebro, tenemos una apoplejía, y todas esas funciones cerebrales corren peligro.

La apoplejía es la causa principal de discapacidad en los Estados Unidos y la quinta causa de muerte. Suceden alrededor de 400 muertes diarias en los EE. UU. debido a la apoplejía. Ha bajado la incidencia de apoplejías entre las personas de 65 años o mayores (cuando las apoplejías son comunes) desde 1987. Pero ha aumentado lentamente entre adultos jóvenes.

No obstante las apoplejías pueden ser devastadoras, cuatro de cinco apoplejías son prevenibles. Las personas con sus cambios de dieta y estilo de vida, junto con medicamentos para el colesterol y presión arterial, han ayudado a cortar los índices de muerte de manera significativa en los últimos 20 años. El reconocimiento rápido de la apoplejía también ha mejorado las probabilidades de recuperación para quienes han sufrido una apoplejía.

Toma acción F.A.S.T. (RÁPIDA)

Radiografia

Cuando no pasa la sangre a una parte del cerebro, esta parte deja de recibir oxígeno, y las células cerebrales del área comienzan a morir. Los síntomas incluyen entumecimiento en un lado del cuerpo, confusión, vista borrosa, intenso dolor de cabeza y dificultad para caminar. El conocer los síntomas de la apoplejía y el responder rápido son cruciales para limitar los daños resultantes. Piensa “FAST” (RÁPIDO) para identificar los síntomas de una apoplejía.

Cara — Observa la cara de la persona. Pídele que sonría y ve si uno de los lados se ve caído.

Brazos — Pídele a la persona que sostenga ambos brazos enfrente. Es probable que uno de los brazos se caiga o no pueda elevarse.

Habla — Habla con la persona y nota si arrastra las palabras o dice incoherencias.

Tiempo — Ve la hora para saber a qué hora comenzaron los síntomas y marca el 911 de inmediato.

No esperes a que los síntomas desaparezcan y llama aunque las cosas parezcan otra vez normales. Los daños o la discapacidad causada por una apoplejía es mayor, entre más pase tiempo sin ser tratada.

Mejorando las probabilidades

Arteria

Cuando alguien sufre una apoplejía, existe el 80% de probabilidades que sea una apoplejía de isquemia. Estas son causadas por el bloqueo de una arteria en el cerebro. Una apoplejía hemorrágica ocurre en el 20 por ciento de los pacientes con apoplejía. Este tipo de apoplejía es causada cuando uno de los vasos sanguíneos sufre una ruptura y la sangre va hacia donde no debe, dañando el tejido.

El tratamiento más común para apoplejías de isquemias es un medicamento que disuelve al coágulo, pero debe ser dado dentro de las tres horas después de la apoplejía. También pueden removerse los coágulos con la inserción de un stent para liberar la obstrucción.

En una apoplejía hemorrágica, el sangrado debe ser parado. Se insertará un catéter con una cámara pequeña para que el doctor pueda ver qué está pasando. Cuando alcanza la fuente del sangrado depositará una bobina para cerrar la ruptura. En el caso de un aneurisma, en donde hay inflamación en el vaso, puede ser necesaria la cirugía.

Un ataque de isquemia temporal (TIA, por sus siglas en inglés) es una restricción temporal del flujo sanguíneo al cerebro. Algunas veces el bloqueo es tan breve y los síntomas tan menores que no se notan y son fácilmente ignorados. Seguido, un TIA es el precursor de una apoplejía de isquemia más seria. Es importante NO ignorar los síntomas y buscar atención médica inmediata.

El proceso de recuperación

Doctor con Radiografia

Entre más pronto se administra el tratamiento, son mejores las probabilidades de recuperación. Pero el daño ha sido hecho, y es permanente. Las células cerebrales mueren y el cuerpo no produce más.

La terapia ocupacional y física son seguido necesarias para ayudar a que los pacientes con apoplejía vuelvan a aprender a caminar, comer, tragar o volver a ganar control de los músculos, del habla o para cuidarse a sí mismos. Una apoplejía puede causar que algunos pierdan memorias o enfrenten problemas con el pensamiento crítico. Estos pueden ser todos aprendidos de nuevo con tiempo y terapia.

¿Quién corre riesgo?

Cerebro

Todos están en peligro de tener una apoplejía. Los niños pueden sufrir apoplejías justo antes del nacimiento o en las primeras semanas después del nacimiento. Las mujeres tienen menos posibilidades que los hombres de sufrir una apoplejía, pero deben tratar con factores de riesgo únicos ligados a cambios hormonales como el embarazo, el nacimiento y la menopausia, que aumenta las posibilidades. Casi 800,000 estadounidenses cada año tienen una apoplejía, y 75% son las primeras apoplejías. Un tercio de los pacientes que sufrieron una apoplejía, vuelven a tener otra en un término de dos años.

El riesgo de una apoplejía aumenta con la edad: la mayoría de las apoplejías afecta a las personas mayores de 65 años. Los afroamericanos e hispanos tienen más riesgo de sufrir una apoplejía. Los afroamericanos, sin embargo, tienen el doble de probabilidades de morir de una apoplejía como los caucásicos y asiáticos.

Todos pueden reducir el riesgo de tener una apoplejía haciendo lo siguiente:
 

  • No usar drogas como cocaína o metanfetamina
  • Limitar el consumo de alcohol
  • Bajar el colesterol
  • Controlar el peso
  • Mantenerse activo
  • Dejar de fumar

Podemos ayudar

Radiografia en Computadora

La presión arterial alta, diabetes, apnea del sueño y enfermedad cardiovascular también son factores que contribuyen. Igualmente son controlables con los cuidados del doctor.

AltaMed ofrece muchos programas para mejorar la salud en general de las personas y reducir los riesgos de una apoplejía. Estos incluyen:
 

Sigue los enlaces de arriba para más información o llama al (888) 499-9303.

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