El ABC de la historia de los pájaros y las abejas

Hablarles a sus niños acerca de sexo puede ser una experiencia incómoda, pero los beneficios de ser honesto con ellos sobrepasan cualquier inconveniente. Mientras más abierto sea usted acerca de los cambios que habrán de experimentar en sus cuerpos y en sus emociones a medida que vayan creciendo, menos probable es que asuman riesgos para su salud sexual. De hecho, los estudios demuestran que hablar con ellos sobre sexo demora el inicio de su actividad sexual.    

Aunque esta conversación abierta puede ser diferente y única para cada uno de sus hijos, estas son algunas de las cosas que puede tener en cuenta sobre lo que debe o no debe hacer.

• SÍ aborde el tema y las preguntas que le hagan sus hijos con respuestas que sean apropiadas para la edad del niño. Siempre use un lenguaje sencillo, honesto y preciso. 

• NO los regañe o castigue por explorar sus cuerpos o por ser curiosos. Usted debe decirles claramente desde el principio que sus partes privadas son privadas, pero sin que haya ningún tipo de juicio o de vergüenza, o usted va a interrumpir la conversación antes de que comience.

• SÍ deje claro que usted siempre está disponible para platicar. Recuerde, si ellos no pueden obtener la información de usted, la van a obtener por otro lado, como de sus amigos que saben tan poco como ellos, o en internet, lo que puede ser inexacto o más de lo que están en capacidad de entender.  

• NO espere hasta que sean adolescentes para iniciar una conversación más detallada. A partir de los 9 años, usted deberá empezar a explicar en qué consiste la pubertad de manera que sepan de antemano qué pueden esperar. Explique claramente que todos los cambios físicos y emocionales que van a experimentar son completamente normales. 

• SÍ lea con sus hijos libros acerca de la reproducción, a partir de los 6 años. Aunque algunos niños están ansiosos por hacer preguntas, otros pueden ser más reservados. Si ellos no empiezan la conversación, de usted depende iniciar esta plática.

• NO permita que piensen que la realidad tiene algún parecido con lo que ellos ven en los medios de comunicación, en internet, en los programas de televisión o en las películas. Cuando usted les da información acerca de la diferencia entre comportamientos saludables y poco saludables, usted está poniendo las bases para que sus hijos tomen decisiones responsables y seguras.

• SÍ piense en lo que les quiere decir. A medida que sus hijos se dirigen hacia sus años de adolescencia, sería conveniente que pensara en por lo menos cinco valores que usted les quisiera enseñar sobre el sexo. Es importante platicar acerca de los riesgos físicos y emocionales, como el embarazo y las enfermedades de transmisión sexual que pueden ocurrir al estar sexualmente activo. Exprese muy claramente lo que usted espera de ellos. Sobre todo conserve la calma, esté relajado y escuche cualquier cosa sobre lo que ellos quisieran hablar o preguntar.