Cinco consejos para convertir tus resoluciones del año nuevo en hábitos que perduren
¿Cómo van las resoluciones de Año Nuevo?
El año pasado, algunas de las resoluciones más comunes incluyeron "comer más sano", "hacer más ejercicio" y "dormir más".
También el año pasado, como todos los años, alrededor del 80% de esas resoluciones fracasaron en febrero. Entonces, ¿qué haces para mantener viva tu resolución y hacer que esos cambios se conviertan en hábitos duraderos?
1. Cambia tu mentalidad
Aquí hay algunos consejos excelentes para alcanzar esas resoluciones y todo lo demás: mantén una actitud positiva y recuerda que un error no tiene que desviarte de tu objetivo. Asume que vas a alcanzar tus metas, actúa como tal y si tropiezas, vuelve a levantarte y comienza de nuevo al día siguiente. Esto te mantendrá con energía y motivación por más tiempo.
Por ejemplo: digamos que hiciste una resolución para perder peso. Te portaste muy bien, hasta esa fiesta del Super Bowl, cuando no pudiste resistir ese antojito, ni tampoco ese postre. Desde ahí te resultó más difícil volver a comer sano.
Esta forma de pensar puede ayudarte a volver a enfocarte tus metas más rápido. En lugar de pensar, "¡Oh no!, rompí mi dieta; ¿de qué vale continuar?". Con una actitud positiva y una mentalidad renovada, es más probable que pienses: "Bueno, me equivoqué pero estaba progresando mucho". ¡Tengo toda la energía para comenzar de nuevo!"
2. Date cuenta de que un hábito no se forma de un día para otro
Formar un hábito saludable es solo parte de tu objetivo. La verdadera medida del éxito es hacer ese hábito parte de tu vida durante los próximos años.
No importa el compromiso que sientas para cumplir tu meta, puede llevarle tiempo a tu cerebro acostumbrarse. Los expertos pensaban que la cantidad de tiempo era de aproximadamente tres semanas, pero ahora creen que puede tomar de dos a nueve meses para que el hábito se haga permanente. Si tienes una meta bastante ambiciosa, puede llevarte más tiempo alcanzarla. ¡Ten paciencia! Piensa en tu meta como si se tratara de un viaje, no un destino. Luego, acelera tu ritmo (el siguiente paso te ayudará).
3. Divide tu meta en pequeños pasos
Digamos que comes mucha comida rápida y tu resolución es comer más sano. Probablemente no sea realista pensar que empezarás a tomar licuados de col rizada en cada comida. Pero lo que puedes hacer es dividir tu gran meta en objetivos más pequeños y fáciles de alcanzar. Tal vez se tratará de incorporar algunas comidas saludables a la semana o reducir el azúcar en tu café de la mañana.
Dividir tu resolución en estos pasos más pequeños hará que parezca más fácil. Incluso si perdiste una sesión de ejercicios o dejaste que tu ensalada se marchitara y, en cambio, disfrutaste algunas rebanadas de pizza, puedes retomar tus pequeños pasos al día siguiente o cuando estés listo.
4. Mide tu progreso
En una libreta toma notas regularmente sobre los pasos que estás siguiendo y el progreso que llevas. Si tu objetivo era ahorrar más dinero, conserva tus recibos y revisa regularmente tu saldo bancario. Si tu objetivo era hacer más ejercicio, compra un pedómetro barato y luego graba tus pasos todos los días.
Sin embargo, si tu meta es perder peso, no te peses más de una vez a la semana, ya que tu peso corporal puede subir y bajar. Elige el mismo día cada semana (o cada dos semanas) para subirte a la báscula. Si los números suben y bajan, ¡sigue haciendo lo que estás haciendo! Si no observas ningún avance, revisa tus notas y ve si puedes hacer algunos cambios.
5. Obtén ayuda si la necesitas
Prepárate para garantizar tu éxito. Para objetivos relacionados con la salud, tu doctor es la persona indicada para hacer equipo. Él o ella pueden aconsejarte u ofrecerte las herramientas que te ayuden a alcanzar tus objetivos, incluidos algunos que ni siquiera sabías que existían. Por ejemplo, muchas personas son elegibles a la participación en programas para dejar de fumar de forma gratuita, pero no lo sabrás a menos que hables con tu doctor.
Para algunas personas, más que un consejo médico, lo que necesitan es sentir el compromiso y la responsabilidad, así como alguien que las anime ocasionalmente para ayudarles a lograr sus metas. Piensa en elegir a un pariente o amigo para contarle tus metas y acuerda comunicarte con ellos de vez en cuando. Elige a alguien en quien confíes, que sea positivo y crea en ti; de lo contrario, su actitud negativa podría arruinar tus esfuerzos.
Por encima de todo, ¡continúa con tu esfuerzo! En poco tiempo, comenzarás a ver lo que funciona para ti. Luego, además de alcanzar las metas de este año, ¡puedes comenzar las del próximo año!