Mantenga los oídos atentos ante la pérdida auditiva
Dependemos de nuestra audición más de lo que imaginamos: para conversar con nuestros seres queridos, disfrutar la música, mantenernos atentos a nuestro entorno y conectarnos con el mundo. Sin embargo, más de 50 millones de estadounidenses experimentan algún grado de pérdida auditiva. ¿La buena noticia? Hay mucho que puede hacer para proteger sus oídos a largo plazo.
Las cifras
Aproximadamente una de cada siete personas en Estados Unidos tiene pérdida auditiva. El riesgo aumenta considerablemente con la edad. Cerca de una de cada tres personas entre los 65 y 74 años presenta pérdida auditiva, al igual que casi la mitad de quienes tienen más de 75 años.
Alrededor de 22 millones de trabajadores estadounidenses están expuestos a niveles peligrosos de ruido en el trabajo, y el 53% de ellos no utiliza protección auditiva. Esto los pone en un riesgo significativo de sufrir daño auditivo permanente.
Riesgos para los jóvenes
La exposición al ruido está afectando la audición de las generaciones más jóvenes a un ritmo alarmante. La Organización Mundial de la Salud advierte que casi el 50% de las personas entre 12 y 35 años están expuestas a niveles de sonido inseguros provenientes de dispositivos de audio personales como teléfonos inteligentes, audífonos y auriculares. Otro 40% está expuesto a niveles de ruido potencialmente dañinos en conciertos, clubes y eventos deportivos.
Las investigaciones estiman que entre 670 millones y 1.35 mil millones de adolescentes y adultos jóvenes en todo el mundo podrían enfrentar pérdida auditiva debido a prácticas de escucha inseguras. El problema es que el daño ocurre gradualmente, por lo que es posible que no lo note hasta que sea demasiado tarde.
¿Qué tan fuerte es demasiado fuerte?
El sonido se mide en decibeles (dB). Según los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), los sonidos de 70 dB o menos generalmente son seguros, incluso con exposición prolongada. Pero los sonidos de 85 dB o más pueden causar daño permanente con el tiempo. Cuanto más fuerte sea el sonido, más rápido ocurrirá el daño.
Así se comparan algunos sonidos cotidianos:
Conversación normal: 60-70 dB (seguro)
Audífonos al volumen máximo: hasta 110 dB (daño en minutos)
Conciertos y eventos deportivos: 100-115 dB (daño en menos de 15 minutos)
Sirenas y fuegos artificiales: 120-140 dB (posible daño inmediato)
Los efectos de la pérdida auditiva
La pérdida auditiva no tratada no solo dificulta las conversaciones, sino que también puede afectar su salud en general. La Universidad Johns Hopkins encontró que los adultos mayores con pérdida auditiva moderada a severa tenían una prevalencia de demencia 61% mayor en comparación con quienes tenían audición normal. Otros estudios han relacionado la pérdida auditiva no tratada con depresión, aislamiento social y un mayor riesgo de caídas.
Cómo protegerse
¿La buena noticia? La pérdida auditiva inducida por el ruido es completamente prevenible. Aquí le mostramos cómo mantener sus oídos saludables:
Siga la regla 60/60: escuche a no más del 60% del volumen durante no más de 60 minutos a la vez
Use audífonos con cancelación de ruido para evitar subir el volumen y bloquear el ruido de fondo
Use tapones para los oídos en conciertos, eventos deportivos y cuando utilice equipos ruidosos
Aléjese de los altavoces y otras fuentes de ruido fuerte cuando sea posible
Dé a sus oídos descansos regulares de la exposición al ruido
Al tomar precauciones ahora, protegerá su salud y evitará posibles problemas graves en el futuro.
AltaMed está aquí para escuchar y ayudar
Si ha notado zumbidos en los oídos, dificultad para seguir conversaciones o se encuentra pidiendo con frecuencia a las personas que repitan lo que dijeron, puede ser momento de hacerse un examen auditivo. La detección temprana puede marcar una gran diferencia para preservar su audición y su calidad de vida. En AltaMed, nuestros equipos de atención pueden evaluar su salud auditiva y conectarlo con los recursos adecuados.
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